La muerte súbita es un evento inesperado que ocurre de manera repentina y que, en la mayoría de los casos, tiene un origen cardíaco. Aunque muchas veces se habla de personas que aparentemente estaban sanas, pueden existir factores de riesgo desconocidos o enfermedades cardiovasculares que no habían sido detectadas.
En el marco de la Semana de Concientización y Prevención de la Muerte Súbita, que se desarrolla del 21 al 27 de agosto, la Dra. María Alejandra Angrisani, médica cardióloga y especialista en medicina del deporte del Hospital Británico de Buenos Aires (M.N. 136.393), habló con Para Ti y explicó qué factores pueden desencadenarla, qué controles son importantes antes de realizar actividad física y cuáles son los síntomas que no deberían ignorarse.
Además, la especialista pone el foco en un aspecto clave de la prevención: la capacidad de actuar rápidamente frente a una emergencia. Saber realizar reanimación cardiopulmonar (RCP) y utilizar un desfibrilador externo automático (DEA) puede marcar una diferencia fundamental cuando el episodio ocurre fuera de un hospital.
“The importance of medical checkups, especially before starting intense physical activity”
—¿Qué es la muerte súbita y cuáles son las principales causas que pueden desencadenarla, incluso en personas que aparentemente están sanas?
—La muerte súbita es una muerte inesperada que ocurre de manera repentina, generalmente dentro de la primera hora desde el inicio de los síntomas. En la mayoría de los casos tiene un origen cardíaco, aunque las causas pueden variar según la edad de la persona.
En personas mayores de 35 años, la causa más frecuente suele ser la enfermedad arterial coronaria, muchas veces vinculada a factores de riesgo como el colesterol elevado, la diabetes, la hipertensión, el tabaquismo o el sedentarismo.

En personas menores de 35 años, en cambio, pueden aparecer otras causas, como miocardiopatías o alteraciones cardíacas congénitas que, en algunos casos, no fueron detectadas previamente.
Por eso, muchas veces se dice que la persona estaba “sana”, pero en realidad podía tener factores de riesgo no conocidos, mal controlados o alguna condición cardíaca silenciosa. De ahí la importancia de los chequeos médicos, especialmente antes de iniciar actividad física intensa o si existen antecedentes familiares.
“Before starting a physical or sporting activity, it is important to perform a prior medical evaluation”
—¿Qué controles médicos debería realizarse una persona antes de comenzar una actividad física o deportiva, especialmente si hace tiempo que no se ejercita?
—Antes de comenzar una actividad física o deportiva, es importante realizar una evaluación médica previa. Esto es lo que habitualmente conocemos como el apto físico. En general, esta evaluación la realiza un médico cardiólogo.
Durante la consulta, se interroga al paciente sobre enfermedades previas, síntomas que haya presentado durante el esfuerzo, como dolor de pecho, falta de aire, palpitaciones, mareos o desmayos, y antecedentes familiares de enfermedad cardíaca o muerte súbita.
Luego se realiza un examen físico completo y, según la edad y los antecedentes, pueden solicitarse estudios complementarios como un electrocardiograma, una prueba de esfuerzo o un ecocardiograma.
El objetivo de estos controles es detectar posibles enfermedades cardiovasculares silenciosas y reducir el riesgo de complicaciones durante la práctica deportiva, incluida la muerte súbita.
“During exercise there are some warning symptoms we should not ignore”
—¿Hay señales o síntomas de alerta que no deberíamos ignorar durante el ejercicio y que requieren una consulta médica?
—Durante el ejercicio hay algunos síntomas de alerta que no debemos ignorar. Si una persona presenta dolor de pecho, palpitaciones, mareos, desmayo o una falta de aire desproporcionada para el esfuerzo que está realizando, lo indicado es detener la actividad de inmediato.

Estos síntomas pueden ser señales de que existe un problema cardiovascular que requiere evaluación. Por eso, ante cualquiera de estas manifestaciones, es fundamental consultar con un especialista antes de retomar la actividad física.
“Infant Sudden Death: Always put the baby to sleep on the back”
—La muerte súbita del lactante es uno de los grandes temores de las familias con bebés pequeños. ¿Qué sabemos actualmente sobre este síndrome, qué factores pueden aumentar el riesgo y qué medidas pueden tomar los padres para prevenirlo?
—Es una pregunta que probablemente pueda abordar con mayor profundidad un especialista en pediatría. De todos modos, cuando hablamos de muerte súbita del lactante nos referimos al fallecimiento repentino e inesperado de un bebé menor de un año, que generalmente ocurre durante el sueño y sin signos previos evidentes de enfermedad.
Actualmente, no se considera que exista una única causa, sino que se entiende como un fenómeno multifactorial.
Entre las medidas más importantes se recomienda que el bebé duerma siempre boca arriba, sobre una superficie firme, plana y diseñada para el sueño, sin almohadas, mantas sueltas, peluches, protectores de cuna ni otros objetos blandos alrededor.
También es importante evitar el sobrecalentamiento, no compartir la cama con adultos u otros niños y mantener al bebé en un ambiente libre de humo de tabaco, alcohol y drogas, tanto durante el embarazo como después del nacimiento.
“La prevención no solo tiene que ver con los controles médicos y los hábitos saludables, sino también con estar preparados para actuar ante una emergencia”
—¿Qué hábitos y medidas de prevención pueden ayudar a reducir el riesgo de muerte súbita y qué importancia tiene actuar rápidamente ante un episodio?
—La prevención no solo tiene que ver con los controles médicos y los hábitos saludables, sino también con estar preparados para actuar ante una emergencia.
En ese sentido, las campañas para aprender maniobras de reanimación cardiopulmonar, es decir RCP, y el uso del desfibrilador externo automático, conocido como DEA, son fundamentales.
Esto es especialmente importante porque muchas muertes súbitas ocurren fuera del hospital: en el hogar, en el trabajo, en clubes, campos deportivos o espacios públicos. Por eso, muchas veces la primera respuesta no la da un médico, sino una persona que está cerca en ese momento.
Después de un paro cardíaco, cada minuto cuenta. Si no se inicia la RCP rápidamente, las posibilidades de sobrevida disminuyen de manera significativa.
Por eso es tan importante que la comunidad esté capacitada: reconocer la emergencia, llamar al servicio de emergencias, iniciar maniobras de RCP y utilizar un DEA si está disponible puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.